Porque las dietas no funcionan?
Existen un sin número de dietas en el mercado las cuales prometen ser la solución a lo que el ser humano espera con ansias.
No es que las dietas no funcionan, somos nosotros quienes no la hacemos de una manera correcta o simplemente no se ajustan a nuestro estilo de vida.
Solamente la palabra dieta ocasiona corto circuito en muchas personas, por consiguiente lo que se debe buscar es una alimentación balanceada apegada a nuestro diario vivir.
¿Bueno como se logra eso? Sencillo como todo en la vida hay que empezar con metas y esas metas deben seguir los siguientes protocolos:
- Medir lo que se quiere de lo contrario no se tiene un punto de partida ni uno final.
- Buscar el medio motivacional más eficaz que se tenga para lograr no desfallecer en el camino
- ¡Metas realizables, Quiero bajar 10 libras en una semana!!! Nada en la vida se hace de la noche a la mañana sin que tenga repercusiones de alguna manera
- Buscar la asesoría correcta. Muchas personas dicen saber pero la realidad el porqué de muchas cosas, no necesariamente es la razón final que se cree.
- No ponerse excusas tales como, No tengo tiempo… Quien dice no tengo tiempo es sencillamente que no lo ve como una prioridad.
- Conocer su cuerpo. No hay nadie mejor que uno para saber que comida le hace bien y que comida no le cae muy bien, ya que el cuerpo humano es una maquina perfecta que manda señales a diario cuando hacemos algo que no esta dentro de lo normal.
- Los excesos son malos, alimentación restrictiva, ejercicios extenuantes no funciona.
- Comer los nutrientes correctos, en el momento correcto y en la medida correcta.
- Siempre lograr estar en un déficit energético, de lo contrario no se bajará de peso.
- No creer en la publicidad y mercadeo sobre productos y maquinas milagrosas. Todavía no se ha creado nada científicamente comprobado que te lo tomes y bajes de peso sin hacer nada.
La primera clave del éxito es encontrar tu base energética en la cual tu cuerpo mantiene su peso, luego de ahí empezar a quitar calorías lo suficiente pero no excesivo para que el cuerpo utilice la grasa acumulada como opción de energía y no los músculos.
La segunda y no menos importante es no perder masa muscular. De hecho es importante mantenerla y seguir desarrollándola. El gasto calórico del cuerpo que representa un 60% a 70% depende de la cantidad de ella. Un metabolismo rápido es un metabolismo con musculo, un metabolismo lento es un metabolismo que carece de masa muscular por eso es que es necesario una alimentación que te haga mantener y desarrollar la masa muscular, de lo contrario ocasiona el efecto rebote en dietas demasiadas restrictivas.
